En la actualidad muchas personas vivimos en un estrés constante aunque no nos demos cuenta, las exigencias cotidianas, la sensación de estar todo el tiempo con algo pendiente, la gran cantidad de estímulos que recibimos y la prisa continua hacen que nuestro cuerpo permanezca en estado de alerta, estresado durante largos periodos. A veces, estamos tan acostumbrados a este tipo de vida que ni siquiera somos conscientes de toda la tensión acumulada, hasta que comenzamos a ver señales en nuestro estado de salud, pues las emociones y el bienestar físico están muy relacionadas.
¿Qué podemos hacer para combatir el estrés? Quizá abandonar nuestros trabajos o cambiar nuestro contexto sea imposible, pero preocuparnos por nuestro bienestar y regular nuestro sistema nerviosos son esenciales para nuestra salud.
Técnicas rápidas
En momentos de mucho estrés podemos sentirnos tan abrumados que resulta difícil cambiar a un modo más tranquilo, pero existen pequeñas técnicas útiles para evitar la ansiedad.
Respirar profundamente, por ejemplo, es siempre una forma rápida y sencilla para regularnos ante situaciones complicadas, nos permite reconectar con el momento presente y le da una señal de calma a nuestro cuerpo. Tomar unos segundos para aspirar todo el aire posible desde la nariz y exhalar lentamente, con la mente puesta en las sensaciones del aire, puede cambiar por completo nuestra perspectiva al momento.
Sentir la presión de un poco de peso sobre el cuerpo puede ayudaros mucho a la integración sensorial, existen mantas de peso que podemos utilizar de manera cotidiana, pero también hacer ejercicios con pesas o utilizar mochilas sobre nuestras piernas pueden ayudarnos con el estrés. Incluso un abrazo puede ser de gran ayuda.
Tener un estímulo sensorial controlado puede ser también una buena táctica, utilizar almohadillas calientes, un baño con agua tibia o, por el contrario, utilizar compresas frías o agua fría en la nuca o los brazos nos pueden ayudar a volver al presente. No debe ser algo que lastime la piel, solamente un estímulo que cambie la dirección de nuestros pensamientos y nos ayude a centrarnos de nuevo.
Regulación a largo plazo
Lidiar con el estrés no es algo que podamos hacer de un momento a otro, si bien utilizar técnicas en momentos específicos es de utilidad, necesitamos un cambio en el estilo de vida que nos ayude a gestionar mejor la tensión de la vida cotidiana, para ello necesitamos introducir cambios poco a poco. Aquí hay algunas ideas para lograrlo con técnicas que podemos integrar en nuestra rutina.
La meditación
Calmar nuestra mente, lograr que se concentre en el momento presente y nada más, regular nuestra respiración y manejar nuestros pensamientos durante un tiempo específico es una técnica que puede ayudarnos mucho a corto, mediano y largo plazo. Lograr una meditación puede ser difícil al principio, pero con un poco de práctica podemos lograr momentos de mucha calma.
Hacer ejercicio
Aunque esta es una recomendación que escuchamos para todo, la realidad es que ejercitarnos es necesario para todos los aspectos de nuestra salud. No necesitas convertirte en atleta, pero agregar al menos 30 minutos de ejercicio a nuestro día a día puede ayudarte a mejorar tu salud, tanto física como mental. Inicia con cosas muy sencillas, incluso cinco minutos de caminata son un buen comienzo.
Cuidar tu sueño
No es ninguna sorpresa la importancia de dormir bien para nuestra salud. Puede resultar contradictorio porque a veces el estrés nos quita el sueño, pero crear una rutina para antes de dormir y priorizar las horas necesarias de sueño es muy importante para descansar, sobre todo cuando estamos en condiciones de mucho estrés, tu cuerpo necesita recuperarse para seguir adelante.
Conectar con otros
Como seres sociales, los seres humanos nos sentimos más seguros cuando conectamos con nuestros seres queridos, esto transmite una sensación de seguridad sobre nuestros entornos, sabemos que nuestra red de apoyo nos respalda y de pronto nuestra supervivencia no depende solamente de nosotros. Ver a nuestros amigos y conectar con nuestra familia es muy importante.
¿Alguna vez te has dado cuenta de que el estrés está afectando tu vida cotidiana? ¿Cómo has manejado esto? ¡Comparte con nosotros tus experiencias!