La Organización de las Naciones Unidas (ONU) tiene como propósito para este año destacar y reivindicar la dignidad y el valor de todas las personas autistas como parte integrante del futuro común de la humanidad. En un momento en el que resurgen la desinformación y la retórica regresiva sobre las personas autistas, el evento virtual de este año es un llamado a la acción para superar las narrativas limitadoras, así como para reconocer la dignidad inherente, la igualdad de derechos y el valor incondicional de todas las personas autistas.
Esta visión, basada en los principios de los derechos humanos y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de ONU, considera que la inclusión de la neurodiversidad es fundamental para el desarrollo sostenible. Cuando las sociedades aceptan la neurodiversidad, refuerzan la creatividad, la resiliencia y la innovación, sentando las bases para comunidades más justas, inclusivas y sostenibles. El debate de este año explora el papel de la neurodiversidad en la configuración de políticas que promuevan la salud y el bienestar, la educación de calidad, la igualdad de género, las oportunidades económicas, la reducción de las desigualdades, las comunidades sostenibles y las instituciones sólidas.
Al afirmar que las vidas de las personas autistas son parte integral de nuestro progreso colectivo y del logro de los ODS, la celebración aboga por un futuro en el que se respete la diferencia, se proteja la dignidad y todas las personas autistas puedan prosperar.
Fue en 2007 cuando la Asamblea General de la ONU designó el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo y en esa fecha hacía hincapié en la importancia de sensibilizar a la opinión pública sobre el autismo. Diecisiete años después, ya no se trata sólo de concientizar a la opinión pública, sino de promover la aceptación y el aprecio de las personas autistas y de su contribución a la sociedad.
El autismo también conocido como Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un grupo de diversas afecciones que afectan el sistema nervioso y el funcionamiento del cerebro.
El TEA se manifiesta principalmente a través de la deficiencia en la interacción social, la comunicación, la conducta, el lenguaje y la integración sensorial de las personas que lo padecen.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada 100 niños tiene autismo. Esta estimación representa una cifra media. Existen algunos estudios con mayor control que registran cifras notablemente mayores.
En México no existen datos actuales sobre la incidencia del autismo. Sin embargo, se estima que alrededor de 6 mil 200 personas nacen al año con autismo.