Lamentablemente no se tiene mucha información sobre esta gran mujer, se sabe que nació el 28 de julio de 1819 en Guadalajara. Su nombre completo era María Ignacia Nazaria Riesch y fue conocida como “La Barragana”.
Desde muy joven desafió los roles de género trabajando en el campo y asumiendo tareas de mando en la Hacienda Atequiza. Durante la Guerra de Reforma se unió al Partido Liberal como informante.
Se levantó en armas ante la invasión francesa y se incorporó al Estado Mayor del Ejército de Oriente por recomendación del presidente Benito Juárez. Combatió bajo las órdenes de Ignacio Zaragoza. y más tarde luchó en la Batalla del 5 de mayo, donde fue reconocida por el general Ignacio Zaragoza.
Fue herida y capturada en Acultzingo, la encarcelaron, golpearon y finalmente la deportaron a Martinica. A su regreso, tomó nuevamente las armas para defender la República. A pesar de su entrega, fuerza y compromiso enfrentó el machismo, la violencia y el desprecio por parte de sus propios compañeros; el coronel liberal José Gómez Umarán, en presencia de Ignacia, gritó que ella debía quedarse en casa, ocupándose de tareas propias de las mujeres, lo que la llevó a quitarse la vida el 15 de enero de 1865.
Se le considera una heroína nacional menospreciada e invisibilizada.