La manera en la que vemos la educación ha ido transformándose poco a poco y en la última década el giro ha sido especialmente notorio, actualmente se busca que las aulas sean mucho más activas, diversas y centradas en los estudiantes como protagonistas del aprendizaje, algo que si bien siempre hemos sabido como docentes, antes se ponía mucho más el foco en el transmisor del conocimiento y menos en el proceso de los estudiantes. Actualmente esta perspectiva ha cambiado y hoy se pide a los docentes que para integrar nuevas metodologías se busque dar un giro y hacer de los alumnos el punto focal de las aulas.
Esto en primera instancia suena muy bien, pero ya en el momento de dar clases puede ser ambiguo y poco complicado ponerlo en práctica, no porque no pensemos que efectivamente los estudiantes son quienes deben estar al frente, simplemente porque las estrategias no son claras.
¿Cómo lograr que el alumno esté al frente de este proceso?
Un giro en la gestión del aula
Quizá lo más importante está en cómo vemos a los estudiantes y cómo organizamos nuestras aulas con base en esta percepción. La gestión del aula normalmente se ha centrado en controlar las conductas que vemos en las clases, y si bien es importante mantener cierto orden y regular los tiempos y estructuras del aula, también es necesario empezar a ver la conducta de un alumno como parte de la comunicación.
Cuando un estudiante interrumpe constantemente las clases, eleva la voz, se desespera, entra en conflicto con sus compañeros o incluso tiene dificultades con el rendimiento general es posible que esté pasando por algo más que solo un deseo de contraponerse al docente, muchas veces estas conductas hablan de dificultades de gestión emocional desrregulación, ansiedad. Observar por qué pasan estas cosas, tratar de escuchar a los alumnos y buscar que las clases se adecúen a las necesidades de los alumnos más que pedirle a los alumnos que se ajusten a las clases puede ser un giro importante y una buena forma de ponerlos al frente del aula.
Dejarlos elegir
Otro punto importante con respecto a la agencia de los estudiantes es la capacidad de tomar decisiones. La escuela es normalmente un sitio muy estructurado en la que los estudiantes tienen poco espacio para tomar decisiones sobre sí mismos, su tiempo y sus actividades, lo cual restringe mucho su autonomía. Es verdad que la escuela necesita de estas estructuras para organizarse y funcionar, pero dentro del aula podemos ayudarnos a desarrollar esas habilidades y la seguridad que necesitan para tomar decisiones por sí mismos a través de opciones y posibilidades. No es necesario que de pronto ellos puedan hacer todo lo que quieran, al final nosotros somos los guías de su aprendizaje, solamente se trata de que tengan opciones y posibilidades, elegir el formato para entregar sus tareas, preferir una actividad sobre la otra, personalizar sus tareas, construir su propio conocimiento, todo esto aunque sutil puede ser muy importante para ellos.
Alzar la voz
El ambiente escolar suele ser siempre dado, en las escuelas se le pide a los alumnos que se ajsuten a un ritmo, un uniforme, un tipo de salón, un horario, una forma de hacer las cosas, pero la realidad es que cada uno de nosotros tienen necesidades distintas y en ocasiones los parámetros con los que medimos la vida escolar son demasiado rígidos. Dejar que los estudiantes sean portavoces de los ajustes que necesitan para hacer de su día a día un poco más cómodo, flexible y accesible puede cambiar por completo la forma en la que damos clases.
Para llegar a este punto ellos necesitan descubrir cuáles son sus requerimientos, por lo que escucharlos, preguntarles cómo se sienten, reflexionar sobre cómo les ha ido en la clase y dejar que imaginen cóno podrían sentirse mejor puede ser una gran respuesta y una forma de ayudarlos a que se conviertan en sus propios abogados.
Aunque hay muchos ajustes que podemos hacer para que nuestras aulas sean más activas y centradas en los alumnos, los pequeños ajustes pueden ser el inicio de grandes cambios. ¿Qué tanto has puesto a tus alumnos al frente de su aprendizaje? ¡Comparte tus experiencias con nosotros!