Pedir ayuda parecería una acción sencilla, un acto simple de acudir a otro, pero para muchos estudiantes puede ser más complicado de lo que imaginamos. Algunas personas prefieren quedarse en silencio antes que admitir que necesitan pedir el apoyo de alguien y esto es algo también muy común en las aulas, para algunos estudiantes admitir que no entienden algo puede ser un reto, incluso pueden llegar a esperar hasta que la dificultad se vuelva demasiado grande o reaccionar con frustración, enojo o abandono cuando una actividad se les dificulta, por eso, aprender a pedir ayuda también forma parte de lo que ocurre en el aula y es importante atenderlo, pues como docentes sabemos que no hay un solo estudiante que pueda aprenderlo todo a solas.
¿Cómo se pide ayuda?
Como docentes sabemos que “pedir ayuda” no es una acción tan simple como levantar la mano y decir “no entiendo”, pues en realidad para resolver la situación necesitamos saber qué parte es la que un alumno no entiende o en dónde detecta dificultades, cosa que no siempre saben explicar o no han llegado a detectar. Por eso es importante hacer un espacio en la case para enseñar, de manera explícita, cómo pedir ayuda. Por ejemplo, un estudiante puede aprender a explicar qué parte de la actividad comprendió, en qué momento dejó de entender y qué ha intentado hacer antes de solicitar apoyo. Esto permite que la petición sea más concreta y, además, ayuda al propio estudiante a identificar qué necesita.
También es importante construir un ambiente en el que pedir ayuda no se convierta en una señal de incapacidad. Si las dudas reciben respuestas apresuradas, burlas o comentarios que comparan al estudiante con quienes ya terminaron, es probable que con el tiempo prefiera no preguntar, en cambio, cuando las preguntas se reciben como una parte normal del aprendizaje, resulta más fácil que los estudiantes reconozcan sus dificultades sin sentir que están exponiéndose frente al grupo.
¿Cómo abordarlo en clase?
Una estrategia sencilla consiste en normalizar los momentos de duda. Antes de comenzar una actividad, el docente puede anticipar que habrá partes que quizá resulten difíciles y explicar qué pueden hacer los estudiantes cuando eso ocurra, de esta manera los estudiantes inician la clase con la noción de que es normal tener dudas y con la certeza de que recibirán apoyo.
El trabajo entre compañeros también puede contribuir a desarrollar esta habilidad. Enseñar a formular preguntas concretas, explicar un procedimiento o pedir que alguien muestre cómo resolvió una parte de la actividad permite que los estudiantes descubran que existen distintas formas de recibir apoyo, al mismo tiempo, es importante evitar que unos estudiantes terminen convirtiéndose permanentemente en quienes resuelven el trabajo de los demás. Ayudar no significa hacer la tarea por otra persona.
Revisar el proceso
Otra posibilidad es dedicar algunos minutos después de una actividad a revisar no solamente qué aprendieron, sino qué hicieron cuando encontraron una dificultad. Preguntas como “¿en qué momento necesitaste ayuda?”, “¿qué hiciste antes de pedirla?” o “¿qué tipo de explicación te sirvió?” convierten la búsqueda de apoyo en algo que también puede analizarse y mejorarse.
¿Por qué no habla quien no habla?
Finalmente, el docente puede prestar atención a quienes casi nunca piden ayuda. La ausencia de preguntas no siempre significa comprensión. Algunos estudiantes han aprendido a ocultar sus dificultades, a esperar que alguien las detecte o a abandonar silenciosamente aquello que no pueden resolver. Acercarse de manera discreta, ofrecer distintas formas de expresar una duda y observar el proceso de trabajo puede abrir oportunidades para que esos estudiantes comiencen a pedir apoyo.
Enseñar a pedir ayuda significa proporcionarles herramientas para reconocer cuándo necesitan apoyo, identificar qué tipo de apoyo requieren y buscarlo de manera cada vez más autónoma. Porque aprender también implica descubrir que no siempre tenemos que resolver todo solos. ¿Cómo abordas esto en tus clases? ¿Qué herramientas tienen tus estudiantes para pedir ayuda?