El regreso a clases puede ser difícil para todos, tanto para nosotros como docentes, como para las familias y hasta para los estudiantes. Aunque es un momento emocionante, también es una etapa de mucha incertidumbre e incomodiad, después de todo el cambio de rutina tras las vacaciones puede ser complicado, a lo cual se le suman los cambios que vienen en una nueva etapa escolar, un nuevo salón, con nuevos compañeros, un docente nuevo, a veces incluso una escuela distinta.
Como adultos vemos esto como cambios normales y a veces esperamos que para los niños y adolescentes no sean más que aspectos cotidianos de la vida, pero la realidad es que pueden ser muy difíciles para ellos, sentir ansiedad, confusión y hasta tristeza es normal, aunque no siempre estamos en disposición de entenderlos y escucharlos. ¿Cómo podemos acompañar a nuestros estudiantes en este cambio?
La importancia de escuchar
No todos los alumnos tendrán las mismas emociones en torno al regreso a clases y esto es normal, para algunos las cosas serán efectivamente emocionantes y afrontarán el nuevo ciclo con emoción, para algunos otros esto podría ser todo lo contrario, algo atemorizante y difícil de navegar, ya sea por alguna razón específica de su contexto o simplemente porque algo es distinto para ellos en este ciclo escolar, en cualquier caso es importante que los alumnos se sientan bienvenidos y seguros.
Una de las primeras cosas que podemos hacer para apoyarlos es escucharlos, hacerles saber que el espacio al que han llegado es un lugar en el que pueden expresarse y encontrar apoyo. Si bien no podemos solucionar los contextos particulares de cada uno, sí podemos hacerles saber que sus emociones son tomadas en cuenta y que son válidas. Crea un momento para que ellos puedan expresarse, ya sea a través de un diario, de una asamblea, de un dibujo o de un juego, solo se trata de abrir la oportunidad para contar cómo se sienten.
Hacer el aula predecible
La incertidumbre es sin duda una razón para sentir ansiedad y nerviosismo, el no saber qué esperar de un nuevo docente, el temor a no saber responder preguntas o no saber seguir el orden de la clase, por ello hacer de nuestra aula un espacio conocido lo antes posible reducirá el estrés de los alumnos.
Desde el primer día de clases procura hacerles saber más sobre el funcionamiento de tu clase, háblales de la evaluación, los métodos de participación y otros pormenores, como la entrega de tareas, el tipo de dinámicas que manejarás, los temas que verán a lo largo del ciclo escolar y hasta de la rutina normal del día a día. Trata de repetir los detalles los primeros días de clase y si puedes comparte materiales visuales con pasos claros para diferentes situaciones. Esto ayudará a reducir la ansiedad de los primeros días y logrará aulas más participativas.
Reglas claras
Un espacio seguro siempre es un espacio en el que los límites son claros, por ello concentrarnos en los reglamentos del aula en los primeros días de clase es muy importante, no para asustar a los estudiantes con temas como castigos, sino para que ellos sepan con claridad qué esperar y cuáles son las expectativas para la clase.
Trabajar reglamentos conjuntos es siempre una buena idea, pues nos ayudan a lograr acuerdos claros y fomentar la participación de todos los estudiantes en la dinámica del aula, así ellos tendrán mayor idea de por qué existen estas reglas y por qué es importante cumplirlas, más allá de la imposición y del temor a las consecuencias.
Vías de comunicación
Aunque busquemos diferentes estrategias quizá no logremos reducir la ansiedad de estudiantes que tienen preocupaciones muy específicas, lo cual no es malo en si mismo, es normal que existan particularidades en cada aula. Por ello establecer vías de comunicación claras puede ayudarnos mucho a lograr aulas más seguras, puede ser un buzón sencillo en el que recibamos preguntas sobre la clase, que permitan a los estudiantes no exponerse con sus compañeros o expresarse con más claridad de distintas formas, como la escrita.
Esto reforzará el vínculo con nuestros estudiantes y nos dará un panorama más amplio de lo que ocurre en el aula.
¿Alguna vez has notado que tus estudiantes llegan con ansiedad al inicio del ciclo? ¿Qué estrategias has implementado? ¡Únete a la conversación!