La Organización de las Naciones Unidas (ONU) menciona que es un momento para honrar a quienes intervienen en las crisis para ayudar a los demás y apoyar a los millones de personas cuyas vidas penden de un hilo.
Cuando hay vidas en peligro, quienes acuden a prestar ayuda nunca deberían ser objeto de ataques. Sin embargo, los trabajadores humanitarios siguen siendo asesinados, heridos, secuestrados, detenidos y bloqueados mientras realizan su labor. La mayoría son miembros del personal nacional que prestan servicio a sus propias comunidades.
De conformidad con el derecho internacional humanitario, las personas civiles, incluido el personal humanitario y médico, deben ser respetadas y protegidas. Las partes en los conflictos armados deben permitir y facilitar la prestación de ayuda humanitaria a las personas necesitadas, de conformidad con el derecho internacional humanitario.
Los ataques contra el personal humanitario tienen consecuencias que van mucho más allá de las personas directamente afectadas. Interrumpen la distribución de alimentos, la atención sanitaria, la protección y otros servicios vitales, dejando a las comunidades con aún menos medios para sobrevivir y recuperarse.
Compartimos estadísticas de la ONU:
La preocupación no es protección. La condena no es una rendición de cuentas.
El derecho internacional y los principios humanitarios deben respetarse en la práctica. Prevenir los ataques, proteger el acceso humanitario y garantizar la rendición de cuentas son medidas esenciales para preservar la vida y la dignidad humana.
En este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, se hace un llamado a los Estados y a las partes en los conflictos armados para que: