Este día fue creado durante la primera Conferencia Internacional de Eficiencia Energética, celebrada en Austria, en 1998, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de reducir el consumo energético y el uso racional de la energía.
Nuestro planeta está sufriendo las consecuencias de un modelo de producción y consumo, en el que la energía tiene un papel fundamental, pero que va en contra de la capacidad de la naturaleza, y que no será posible sostener por mucho tiempo. En la actualidad el consumo de energía supone gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, convirtiéndo en un peligro potencial para nuestro bienestar. Por ello, en los últimos años, numerosos países están implementando marcos estratégicos para afrontar esta crisis medioambiental.
Este día, es un recordatorio de que la eficiencia energética es una de las estrategias más importantes en la transición hacia una sociedad sostenible. Como muestra de ello, hace algunos años, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) marcó la eficiencia energética como uno de los pilares básicos para la consecución de los Objetivos de desarrollo Sostenible (ODS).
Los ODS son un conjunto de objetivos interconectados que abordan diferentes desafíos a nivel mundial como la pobreza, el hambre, la salud, la educación, la igualdad de género, la acción climática y la energía asequible y no contaminante, entre otros. La eficiencia energética se incluye en el objetivo específico de la energía (ODS 7). Además, es considerado fundamental para alcanzar varias de las metas de los ODS.
El ODS 7: Energía asequible y no contaminante, tiene como objetivo “garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos”. También aborda la necesidad de incrementar la energía procedente de fuentes renovables, así como promover el uso de tecnologías de eficiencia energética. De esta forma, el ODS 7 comprende las siguientes metas:
El concepto de “Eficiencia Energética” se comenzó a utilizar a finales de los años 90, de manera específica en 1998 en la “Primera Conferencia Internacional de Eficiencia Energética” en la que varios expertos en el tema y de diferentes países externaron su preocupación sobre el posible agotamiento de las fuentes de energía fósiles a corto plazo.
Desde entonces se discuten y plantean posibles soluciones para dar soluciones a una futura crisis energética y también se proponen políticas que garanticen el control y la mejora en la energía, a través procesos de producción más limpios. Además, se hace hincapié en el tema de educar a la población para generar conciencia sobre la importancia de cuidar este recurso.
Asimismo, es importante realizar modificaciones en el tema de la eficiencia energética para contribuir en la problemática del cambio climático.
Todos podemos contribuir, para ello, compartimos contigo una serie de recomendaciones:
Innovación y digitalización para una energía eficiente
Además, la tecnología tiene un papel crucial en la optimización del consumo energético. La inteligencia artificial, la automatización y los sistemas de monitoreo en tiempo real permiten a las organizaciones: